Las nubes son un indicador del clima: nos ayudan a anticipar si lloverá o si se acerca una tormenta. Saber leerlas es útil en cualquier época, pero especialmente en temporada de huracanes.
¿Cómo se forma una nube?
Cuando el sol calienta el aire de la superficie, este sube y al enfriarse se condensa en vapor de agua, formando la nube: una masa de cristales de hielo o gotas microscópicas suspendidas en la atmósfera.
¿Cuánto pesa una nube?
Más de lo que parece. Una nube tipo cúmulo de un kilómetro por lado contiene unos 300,000 litros de agua — es decir, alrededor de 300 toneladas.
Los 10 tipos principales de nubes
- Cirros: filamentos blancos, finos y delicados.
- Cirrocúmulos: series de nubes muy pequeñas con cristales de hielo.
- Cirroestratos: velo transparente; producen el efecto «halo».
- Altocúmulos: parches blancos o grises con ligero sombreado.
- Altoestratos: manto gris-azulado que deja colar algo de sol.
- Nimboestratos: densas y oscuras; traen lluvia, nieve o granizo.
- Estratocúmulos: nubes bajas en parches; rara vez de lluvia.
- Estratos: capas horizontales uniformes, grises o blancas.
- Cúmulos: bolas de algodón de los días soleados.
- Cumulonimbos: gran desarrollo vertical, hasta 20 km de altura.
Cuando el cielo avisa, ya debes estar protegido
Para cuando las nubes de tormenta aparecen, ya no hay tiempo de instalar protecciones. En zonas de huracán como Cancún y la Riviera Maya, lo inteligente es blindar tus ventanas antes de la temporada con lonas, cortinas o paneles.