Los placeres de tener un barco conllevan responsabilidad adicional en temporada de huracanes. Además de proteger tu casa, un bote mal preparado no sobrevivirá y puede dañar otras propiedades.
Cómo preparar tu barco
- Si no lo usas en temporada, llévalo a una marina seca.
- Si está sobre remolque, guárdalo en un depósito o garaje.
- Si se queda en el agua, revisa su condición a detalle cada año.
- Mantén las baterías cargadas y a bordo extintores y chalecos salvavidas.
- Verifica el sello de agua y los herrajes de cubierta.
- Haz un inventario del equipo (una copia a bordo, otra con tu kit de huracán).
- Ensaya el recorrido a un refugio seguro.
- En refugio, usa el doble de amarres en distintos puntos.
- Coordina con otros propietarios cercanos para reducir el riesgo de todos.
- Si lo dejas sobre remolque: cerca de un edificio, lejos de árboles y postes, sobre bloques y con las llantas desinfladas.
Nunca pases un huracán dentro de tu barco: es uno de los lugares más peligrosos por el viento, la lluvia y el oleaje.
Consejo clave
Si no tienes marina seca, conecta el remolque a tu vehículo y aléjate de la zona de impacto con tiempo. Si tu casa está protegida con un sistema profesional, puedes dejarla unos días con tranquilidad y poner a salvo a tu barco, tu familia y tus mascotas. Asegura tu hogar en Cancún o la Riviera Maya con lonas, cortinas o paneles.